Welcome to Revista Zocalo   Clic para reproducir, clic en texto para pausar Welcome to Revista Zocalo Reproduce la nota

Amparados bajo la sombra de la industria de la radiodifusión en México, diversos voceros del duopolio (Televisa y Tv Azteca) y la radio privada, mantienen un ataque frontal contra el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y contra los Lineamientos de las Audiencias. Con argumentos similares, Carlos Loret de Mola o Luis Cárdenas en El Universal o Sergio Sarmiento en Reforma, utilizan sus respectivos espacios en la prensa para apuntalar una falsa crítica contra el órgano regulador.

Sergio Sarmiento, colaborador de Tv Azteca, en su columna JAQUE MATE, del 31 de enero, presenta una lectura orweliana, a su modo de entender, de la época actual y del papel del IFT respecto a la promulgación de los Lineamientos. Acusa al órgano regulador de ofrecer “lineamientos que restringen la libertad de los medios”. Nunca dice qué medios se perjudican ni contrasta con opiniones de académicos ni especialistas. Tampoco compara qué es lo que otros países han hecho al respecto en esa materia. De su interpretación se desprende que sólo le interesa su punto de vista y el de los empresarios que le pagan.

Su argumentación, además de sesgada, es muy pobre ya que pretende poner entredicho que los conceptos de veracidad y oportunidad que presenta el IFT son subjetivos. Sarmiento cita que en esta era orweliana “para algunos los hechos son ‘hechos alternativos’ y para otros son simplemente mentiras”. Sarmiento olvida, o desconoce, lo que The Guardian, The New York Times, CNN y The Washington Post escribieron al respecto: la verdad es la verdad a partir de datos concretos; los “hechos alternativos” son mentiras (“There are no alternative facts. A fact is something that is verifiably, objectively true,” said defense attorney Tony Candela. “When you start talking about things that didn’t happen or, what’s been quoted as ‘alternative facts’, you get into a situation where people begin to tune you out.” Ver: 1.y2.).

Sarmiento acusa al IFT de querer que los comunicadores distingan entre "información" y "opinión" por medio de cortinillas, advertencias o pausas. Eso es falso. Clara Luz Álvarez, especialista en derecho de las telecomunicaciones por la Universidad Panamericana, ha dicho que “El deber de diferenciar con claridad la información noticiosa de la opinión está en la ley (256 f III)”, y que no fue ocurrencia del IFT. Álvarez sugiere que basta que el comunicador diga "Opino", "Creo" o similar. También dice que es falso que el órgano regulador obligue a incluir cortinillas, porque eso es optativo para el concesionario.

En opinión de la especialista y también colaboradora del diario Reforma, el trasfondo es el cambio en las prácticas comerciales de vender publicidad incorporada dentro de la programación sin identificarla (Telecom y Sociedad ¿Censura del IFT?, Reforma, 1 de febrero). Eso es lo que les incomoda a los radiodifusores y a sus voceros, Sarmiento sugiere que los lineamientos también provocarán censura, comenta que: “En países más libres, emisoras como CNN y Fox News presentan la información según su óptica ideológica y lo mismo hacen diarios como el New York Times y el Wall Street Journal. Este fin de semana el USA Today presentó una bandera mexicana en su cabezal: ¿lo habría censurado el IFT? Debe ser el público, y no un censor, el que decida qué quiere ver, escuchar o leer”. La doctora Clara Luz Álvarez, se pregunta en su columna del Reforma de este miércoles: “¿Es censura pedir que se distinga opinión de la información? No, porque nada limita al comunicador de expresar libremente lo que guste. ¿Genera un chilling effect o efecto silenciador? No, sólo da transparencia”.

Sarmiento ironiza que “los comisionados nunca han estado en una cabina de transmisión, donde hay que tomar decisiones sobre la información y sus consecuencias de manera inmediata y constante”. Considera que “las sanciones son absurdamente altas: hasta 3 por ciento de los ingresos (no las utilidades) de las emisoras o 6 por ciento en reincidencia”. Presenta un IFT maquiavélico que tiene “un arma para poner de rodillas a las emisoras indeseadas, las cuales no tendrán derecho a suspensiones de los tribunales”. El defensor de la industria radiofónica nunca plantea que la audiencia es el otro sujeto involucrado y al que se deben proteger sus derechos. Acaso Sarmiento quiere que en lugar de una multa por violar la ley sólo se les reprenda.

Sarmiento está en su derecho en defender los intereses de su patrón, el empresario y principal accionista de Tv Azteca, Ricardo Salinas Pliego, en sus colaboraciones en Reforma, y otros espacios, pero en esa intención que manifiesta cada vez que se quiere regular a la radiodifusión, antepone esos intereses, a los de la sociedad, que son establecidos en los Lineamientos Generales sobre la Defensa de las Audiencias, difundidos en diciembre por el IFT.

El autor de Jaque Mate recurre con frecuencia a filósofos, historiadores o escritores para fundamentar su dichos, pero falta a la memoria y pretende soslayar hechos lamentables de su patrón en Tv Azteca, cuando defiende, como lo hizo ayer martes en su columna de Reforma, “Lenguaje del IFT”, los intereses de Salinas en la radiodifusión desde que obtuvo la concesión de Imevisión en el gobierno de Salinas de Gortari.

Sarmiento olvida la campaña mediática que utilizó Salinas Pliego contra el gobierno capitalino encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas, justo cuando ejecutaron a uno de sus principales conductores, Paco Stanley, por un asunto vinculado a las drogas, en junio de 1994.

Sarmiento olvida que un comando armado, auspiciado por Salinas Pliego, tomó el transmisor de Canal 40 en el cerro del Chiquihuite para arrebatar la emisora a su dueño original, Javier Moreno Valle, en diciembre de 2002. En esa defensa también elude el desacato de Tv Azteca, en recomendaciones del INE en temas electorales. Esos los intereses que defiende Sergio Sarmiento.

Las controversias constitucionales presentadas por el Senado y la Presidencia son una muestra de esta andanada contra el órgano regulador, que en opinión del propio instituto le permitirá salir fortalecido. Adriana Solórzano, presidenta de las defensorías de las audiencias en México, escribió en la edición de febrero de revista Zócalo que “como todo documento regulatorio, los lineamientos tienen aciertos, pero también áreas de oportunidad”. En su profuso análisis identifica fortalezas y omisiones, deja entrever el valor del trabajo colegiado y el impulso de la sociedad civil, y ante la confabulación de los poderes fácticos precisó que el IFT no debe dar marcha atrás.

  1. https://www.nytimes.com/2017/01/22/us/politics/president-trump-inauguration-crowd-white-house.html?_r=0
  2. http://edition.cnn.com/2017/01/22/politics/kellyanne-conway-alternative-facts/

Con información de Reforma y El Universal, The New York Times, CNN.

 

  Clic para reproducir, clic en texto para pausar Amparados bajo la sombra de la industria de la radiodifusión en México, diversos voceros del duopolio (Televisa y Tv Azteca) y la radio privada, mantienen un ataque frontal contra el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y contra los Lineamientos de las Audiencias. Con argumentos similares, Carlos Loret de Mola o Luis Cárdenas en El Universal o Sergio Sarmiento en Reforma, utilizan sus respectivos espacios en la prensa para apuntalar una falsa crítica contra el órgano regulador. Sergio Sarmiento, colaborador de Tv Azteca, en su columna JAQUE MATE, del 31 de enero, presenta una lectura orweliana, a su modo de entender, de la época actual y del papel del IFT respecto a la promulgación de los Lineamientos. Acusa al órgano regulador de ofrecer “lineamientos que restringen la libertad de los medios”. Nunca dice qué medios se perjudican ni contrasta con opiniones de académicos ni especialistas. Tampoco compara qué es lo que otros países han hecho al respecto en esa materia. De su interpretación se desprende que sólo le interesa su punto de vista y el de los empresarios que le pagan. Su argumentación, además de sesgada, es muy pobre ya que pretende poner entredicho que los conceptos de veracidad y oportunidad que presenta el IFT son subjetivos. Sarmiento cita que en esta era orweliana “para algunos los hechos son ‘hechos alternativos’ y para otros son simplemente mentiras”. Sarmiento olvida, o desconoce, lo que The Guardian, The New York Times, CNN y The Washington Post escribieron al respecto: la verdad es la verdad a partir de datos concretos; los “hechos alternativos” son mentiras (“There are no alternative facts. A fact is something that is verifiably, objectively true,” said defense attorney Tony Candela. “When you start talking about things that didn’t happen or, what’s been quoted as ‘alternative facts’, you get into a situation where people begin to tune you out.” Ver: 1.y2.). Sarmiento acusa al IFT de querer que los comunicadores distingan entre información y opinión por medio de cortinillas, advertencias o pausas. Eso es falso. Clara Luz Álvarez, especialista en derecho de las telecomunicaciones por la Universidad Panamericana, ha dicho que “El deber de diferenciar con claridad la información noticiosa de la opinión está en la ley (256 f III)”, y que no fue ocurrencia del IFT. Álvarez sugiere que basta que el comunicador diga Opino, Creo o similar. También dice que es falso que el órgano regulador obligue a incluir cortinillas, porque eso es optativo para el concesionario. En opinión de la especialista y también colaboradora del diario Reforma, el trasfondo es el cambio en las prácticas comerciales de vender publicidad incorporada dentro de la programación sin identificarla (Telecom y Sociedad ¿Censura del IFT?, Reforma, 1 de febrero). Eso es lo que les incomoda a los radiodifusores y a sus voceros, Sarmiento sugiere que los lineamientos también provocarán censura, comenta que: “En países más libres, emisoras como CNN y Fox News presentan la información según su óptica ideológica y lo mismo hacen diarios como el New York Times y el Wall Street Journal. Este fin de semana el USA Today presentó una bandera mexicana en su cabezal: ¿lo habría censurado el IFT? Debe ser el público, y no un censor, el que decida qué quiere ver, escuchar o leer”. La doctora Clara Luz Álvarez, se pregunta en su columna del Reforma de este miércoles: “¿Es censura pedir que se distinga opinión de la información? No, porque nada limita al comunicador de expresar libremente lo que guste. ¿Genera un chilling effect o efecto silenciador? No, sólo da transparencia”. Sarmiento ironiza que “los comisionados nunca han estado en una cabina de transmisión, donde hay que tomar decisiones sobre la información y sus consecuencias de manera inmediata y constante”. Considera que “las sanciones son absurdamente altas: hasta 3 por ciento de los ingresos (no las utilidades) de las emisoras o 6 por ciento en reincidencia”. Presenta un IFT maquiavélico que tiene “un arma para poner de rodillas a las emisoras indeseadas, las cuales no tendrán derecho a suspensiones de los tribunales”. El defensor de la industria radiofónica nunca plantea que la audiencia es el otro sujeto involucrado y al que se deben proteger sus derechos. Acaso Sarmiento quiere que en lugar de una multa por violar la ley sólo se les reprenda. Sarmiento está en su derecho en defender los intereses de su patrón, el empresario y principal accionista de Tv Azteca, Ricardo Salinas Pliego, en sus colaboraciones en Reforma, y otros espacios, pero en esa intención que manifiesta cada vez que se quiere regular a la radiodifusión, antepone esos intereses, a los de la sociedad, que son establecidos en los Lineamientos Generales sobre la Defensa de las Audiencias, difundidos en diciembre por el IFT. El autor de Jaque Mate recurre con frecuencia a filósofos, historiadores o escritores para fundamentar su dichos, pero falta a la memoria y pretende soslayar hechos lamentables de su patrón en Tv Azteca, cuando defiende, como lo hizo ayer martes en su columna de Reforma, “Lenguaje del IFT”, los intereses de Salinas en la radiodifusión desde que obtuvo la concesión de Imevisión en el gobierno de Salinas de Gortari. Sarmiento olvida la campaña mediática que utilizó Salinas Pliego contra el gobierno capitalino encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas, justo cuando ejecutaron a uno de sus principales conductores, Paco Stanley, por un asunto vinculado a las drogas, en junio de 1994. Sarmiento olvida que un comando armado, auspiciado por Salinas Pliego, tomó el transmisor de Canal 40 en el cerro del Chiquihuite para arrebatar la emisora a su dueño original, Javier Moreno Valle, en diciembre de 2002. En esa defensa también elude el desacato de Tv Azteca, en recomendaciones del INE en temas electorales. Esos los intereses que defiende Sergio Sarmiento. Las controversias constitucionales presentadas por el Senado y la Presidencia son una muestra de esta andanada contra el órgano regulador, que en opinión del propio instituto le permitirá salir fortalecido. Adriana Solórzano, presidenta de las defensorías de las audiencias en México, escribió en la edición de febrero de revista Zócalo que “como todo documento regulatorio, los lineamientos tienen aciertos, pero también áreas de oportunidad”. En su profuso análisis identifica fortalezas y omisiones, deja entrever el valor del trabajo colegiado y el impulso de la sociedad civil, y ante la confabulación de los poderes fácticos precisó que el IFT no debe dar marcha atrás. https://www.nytimes.com/2017/01/22/us/politics/president-trump-inauguration-crowd-white-house.html?_r=0 http://edition.cnn.com/2017/01/22/politics/kellyanne-conway-alternative-facts/ Con información de Reforma y El Universal, The New York Times, CNN.   Reproduce la nota

Click to listen highlighted text!