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Los mediosle ponen levadura a Juanito Viridiana Villegas Hernández y Jaime Hernández Gómez Desde mediados de junio, Rafael Acosta irrumpió en los medios de comunicación como un personaje pintoresco de la política mexicana, es la sal y la pimienta que alimenta a la televisión, a la radio y a la prensa escrita, tanto éstos como Juanito se utilizan en mutuo beneficio Juanito lleva más de tres meses siendo el personaje consentido de los medios de comunicación. A raíz de que se comprometiera con Andrés Manuel López Obrador, el 16 de junio, a ceder la jefatura delegacional de Iztapalapa (la de mayor población y presupuesto del Distrito Federal) a Clara Brugada, candidata apoyada por el ex candidato presidencial, una vez que ganara en las urnas, la televisión, la radio, la prensa escrita e internet han seguido los pasos de Rafael Acosta, Juanito, quien considera “positivo” el tratamiento informativo que éstos le han dado.
Los medios electrónicos se han encargado de resaltar la figura de “luchador social” de Juanito —en ocasiones con algún dejo de burla—, mientras que en otros espacios se debatía y cuestionaba si Juanito debía o no quedarse a gobernar Iztapalapa a partir del 1 de octubre; incluso algunos comunicadores como Óscar Mario Beteta le sugirieron que debía quedarse, pues, argumentaba, la gente lo pedía. La prensa ha dedicado sus espacios informativos y editoriales a criticar la postura de los mismos medios al pretender explotar la imagen de Rafael Acosta como si se tratara de una celebridad, sintetizando así la forma de apreciar al sistema político mexicano. Al respecto, Raúl Trejo Delarbre, investigador de la UNAM, asegura que “antes que un fenómeno mediático, Juanito es un fenómeno político. Sin las circunstancias por las que fue encumbrado por Andrés Manuel López Obrador, ganar la elección en Iztapalapa y su decisión de incumplir su compromiso, no estaríamos ante este fenómeno en los medios”. Radio y televisión Cobertura puntual en las declaraciones de Juanito, entrevistas exclusivas, seguimiento de las acciones efectuadas, programas de análisis, y opiniones de conductores en torno al tema fueron difundidos en diversos programas de radio y televisión. Destacan los siguientes elementos: Sucesos noticia. La forma como López Obrador manifestó públicamente su apoyo a Juanito, diciéndole que en caso de ganar no se la creyera, causó revuelo. Televisa, en su programa Punto de Partida (Canal 2) realizó una cobertura significativa del tema, donde la conductora Denise Maerker enfatizó la gravedad de la división interna del Partido de la Revolución Democrática (PRD). La otra sorpresa fue generada el 5 de julio cuando Rafael Acosta logró derrotar por más de 10 puntos de diferencia al PRD, lo cual derivó en que el Partido del Trabajo (PT) mantuviera su registro y aumentara sus prerrogativas. Empero, el suceso repercutió en que los medios electrónicos se preguntaran quién era el delegado electo. Perfil del candidato. Uno de los factores que incidieron a una mayor cobertura mediática fue la historia de vida de Rafael Acosta, la cual fue atraída por la radio y la televisión, fue invitado a entrevistas exclusivas (Fórmula Noticias, con Mario Ávila), a pasar un día con él (Cadena Tres Noticias, con Pedro Ferriz de Con), y hasta cobertura de sus viajes por el Sistema de Transporte Colectivo (Metro). Declaraciones espectaculares. Después de su triunfo en las urnas, Rafael Acosta es buscado para expresar su opinión acerca de su futuro político y el acuerdo que había realizado con López Obrador. A partir de ello comenzó a realizar una serie de declaraciones que causaron sorpresa: “Voy a prepararme para dentro de tres años jugar a jefe de gobierno de Distrito Federal”; “con cualquier partido hubiera ganado con el nombre de Juanito nada más”; “espero que Marcelo Ebrard en los próximos días me llame”, entre otras. Ante las afirmaciones del delegado electo, en su noticiero de televisión (Cadena Tres), Pedro Ferriz expresó: “Desde el punto de vista estricto no estamos hablando de un político, sino de un payaso”. Al respecto, Florece Toussaint, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, menciona: “Los medios de comunicación, especialmente los privados, han contribuido a darle mayor difusión a un caso de conflicto entre los partidos de oposición y a que el mismo Juanito crea cosas que no son reales.” Al tema se involucraron personajes que descalificaron las declaraciones de Juanito (René Bejarano, miembro del PRD, y Alberto Anaya, líder del PT), y otros que lo apoyaron (Mariana Gómez del Campo, líder del Partido Acción Nacional, PAN, en el Distrito Federal, y Manlio Fabio Beltrones, senador del Partido Revolucionario Institucional, PRI), a pesar de pertenecer a otros partidos políticos. Cobertura exclusiva. La decisión de renunciar, o no, al cargo para delegado, fue otro tema de discusión en los programas de radio y televisión. Sobresalen el seguimiento puntual que se realizó en los programas Punto de Partida y Tercer grado, de Televisa, así como las entrevistas exclusivas que le realizaron en los noticieros de Cadena Tres, Proyecto 40, de Televisión Azteca, y en Grupo Fórmula. Comentarios tendenciosos. Sobresalió Óscar Mario Beteta (conductor en Radio Fórmula y Proyecto 40), quien en una de sus entrevistas, después que Juanito manifestara sus intenciones de no renunciar, le comentó: “Yo creo que usted atinadamente dice, mejor le fallo a una persona que nada más me quería medio utilizar y no a miles de mexicanos, quizá millones que ya nos hemos convertido en sus seguidores… no se compara los seguidores que tiene usted a los que tiene Clara Brugada, ¿eh?”. Humor político. Quienes han dado mayor cobertura al fenómeno Juanito han sido los programas humorísticos, entre los cuales sobresalen: El Weso, de W Radio, El Duende, de Radio Fórmula, El Almohadazo, de MVS, y Marionetas, del Grupo Reforma (difundida en su sitio electrónico). Adicionalmente, en YouTube ha sido un medio en el cual también se ha manifestado la popularidad del “rey de Iztapalapa”, donde circula hasta su propio corrido, una letra parodiada con la música de “Juan Charrasqueado”. Trejo Delarbre, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), insiste en que si bien los medios no crearon a Juanito, él es quien los utiliza porque les resulta atractivo gracias a que su personaje “no se explicaría sin la cultura del descontón y el agandalle”. Por su parte, Florence Toussaint, investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, menciona que “Juanito está siendo manipulado por los medios y otros actores. Hay que reconocer que fue un error de cálculo apoyar a una persona con las características de Juanito. El nivel económico, educativo, ideológico y las condiciones sociales son factores que inciden que una persona sea más susceptibles que otras de aceptar una serie de prebendas, incluso dinero, y por tanto, no cumplir sus compromisos.” Prensa escrita Juanito aparece de manera constante en notas, entrevistas, cartones, fotografías, editoriales y columnas de diversos periódicos como La Jornada, El Universal, El Financiero, Reforma y, sobre todo, Milenio, donde se ha apuntalado la realidad del fenómeno mediático. En la entrevista hecha por Víctor Hugo Michell titulada “¿Quién diablos es Juanito?” (Milenio, 18 de junio de 2009), Rafael Acosta extrajo de un cuaderno “respuestas fabricadas” sobre su futuro como delegado, arrojó luces sobre su vida personal y profesional como golpeador al servicio de la izquierda, e hizo mención de su participación en el filme de “ficheras” Las Perfumadas (1983). Por ello, la historia de Juanito “…serviría para escribir un guión de telenovela”, dice Ricardo Raphael, subdirector editorial de El Universal, el 31 de agosto. Los reporteros se han interesado por su agenda: reuniones con vecinos de Iztapalapa, la limpia que se hizo para alejar las malas vibras después de condicionar su licencia (Milenio, 30 de agosto), hasta pasar jornadas enteras con él, como lo hizo Jorge Pérez, periodista de Reforma, durante el 27 y 28 de agosto –tema que mereció dos planas de la edición del 3 de septiembre de ese diario. Acerca de su creciente fama, López Obrador señaló que estaba siendo “muy apapachado” por Televisa (La Jornada y Milenio, 31 de agosto); y el 2 de septiembre advirtió que la televisora convirtió a Juanito en “otra estrella del Canal de las estrellas”, cuando durante la campaña lo consideró un “pelele”. Los columnistas han criticado la atención de los medios sobre el personaje, quien ha asumido su popularidad con frases como “no permitiré que Clara Brugada se cuelgue de mi fama…” (Milenio, 23 de agosto); día en que Juan Ignacio Zavala publicó que “la cascada mediática” sobre el delegado electo hizo que éste entendiera sus posibilidades y ahora -apuntó Ricardo Raphael (El Universal, 31 de agosto)- se diera “la revancha del ninguneado sobre su ninguneador”. Ha sido comparado en espacios editoriales con ídolos populares como “Pepe el Toro”, Cantinflas, y por Ricardo Raphael como “el Chanoc de la política”; o la Susan Boyle a la que “todo país tiene derecho”, como aseveró “Bajo reserva”, y agrega: “Cómo nos gustan estos personajes. Allí está Vicente Fox, al que hicimos presidente… Jorge Kahwagi… personaje de revista de espectáculos… dirigente nacional de Nueva Alianza…” (El Universal, 2 de septiembre). El fenómeno mediático de Juanito confirma “la pobreza del discurso de la clase política mexica, aunque tuviéramos políticos muy notables…que no es frecuente en este país, él seguiría siendo noticia por la transformación insólita del personaje que sale de las sombras para ocupar notoriedad repentina, y luego transgrede características que se le habían reconocido y se vuelve un personaje respondón y discordante con la política convencional”, agrega Trejo Delarbre. Juanito declaró a Zócalo que el tratamiento que le dan los medios de comunicación “está muy bien, ha sido positivo” y se los agradece, porque “con ellos y con el pueblo crece la gente… sin ellos, no somos nada”. Juanito reúne las características necesarias para cubrir los apetitos informativos de los medios electrónicos y escritos: un representante emergido de la gente, de los de abajo, eso siempre es alimento para los medios, que surge de las sombras, de la creación y humillación de un ex candidato presidencial, un personaje pintoresco que despierta el morbo del espectador. El doctor Trejo Delarbre niega que la notoriedad de Juanito sea una venganza de los medios en contra de López Obrador, pues afirma que no hay motivos para ello, “si fuera una represalia, éstos no le darían tanto espacio”. La doctora Florence Toussaint difiere del investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional: “Los medios privados utilizan el caso de Juanito para distorsionar la imagen de Andrés Manuel López Obrador, que se ha mantenido posicionado en la mente de mucha gente, tratan de ubicarlo como un mal estratega”. El columnista Álvaro Cueva afirma que Juanito es parte de un fenómeno que pareciera una campaña de entretenimiento junto a personajes decadentes que –como Josmar Flores Pereira, secuestrador del avión de Aeroméxico el 11 de septiembre, y Luis Felipe Hernández Castillo, quien asesinó a dos personas en las instalaciones del Metro Balderas el 18 del mismo– “no aportan nada y sólo nos distraen de los verdaderos grandes temas de este país… y cuando aparece uno por semana ya comienza a ser sospechoso”. “Pone a pensar mucho el hecho de que los principales servicios informativos y la televisión abierta nacional le dediquen tantísimo tiempo a estas figuras y, en contraste, los noticieros de televisión de paga los mencionen y ya no les hacen homenaje en vida, no se dedican a ellos casi de tiempo completo”. Al respecto de si Juanito se mantendrá con la misma atención en los medios después del 1 de octubre, Cueva no cree que pierda importancia, “pienso que está retando nuestra capacidad de asombro y poco a poco deja de ser interesante. Ya lo viste una vez con su banda diciendo tonterías, te impresiona; ya lo viste diez veces, te llama la atención; pero ya que lo viste 50 veces, se vuelve normal, pero no lo puede ser”.
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