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Pese a que, en lo que va de año el gobierno federal otorgó a Televisa 60 canales digitales y a TV Azteca 31, y que el duopolio televisivo concentra 77.77% de los canales digitales que ha otorgado la autoridad y que estas mantienen una fecha de caducidad para el 2021 la Comisión Federal de Telecomunicaciones anunció el lanzamiento de seis transmisiones de multiprogramación por parte de los concesionarios Televisión Digital en Monterrey (Grupo Multimedios de Milenio Televisión y su cadena de diarios), Tele Nacional en Tijuana (Televisa) y el Organismo Promotor de Medios Audiovisuales (OPMA), el cual transmitirá las señales de los canales culturales 11 y 22, sin que estos medios posean la titularidad de las licencias. En este sentido, La Presidenta de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información, Aleida Calleja, advirtió, que aunque los avances tecnológicos resultan positivos, las ventajas del multiplexeo pueden convertirse en desventajas y barreras de entrada si no existe una legislación y regulación sustentadas en el principio del servicio público, que fomenten la competencia y protejan los derechos de las audiencias; en resumen, un andamiaje legal que otorgue certidumbre jurídica a la industria, la autoridad y los televidentes.
Asimismo, agregó que “los retos que implican la digitalización de la televisión no están siendo resueltos por la autoridad ni por el Congreso, renuentes a reformar el actual régimen legal obsoleto que legitima la concentración, por temor a las represalias mediáticas de igual forma ninguno de estos factores anticompetitivos y de concentración ha sido analizado por la Cofetel o la CFC; no obstante, el regulador autoriza a Televisa, TV Azteca y otros concesionarios la multiprogramación, lo cual potencia esos privilegios”. De igual manera, explicó que “La multiprogramación o multiplexeo es la posibilidad técnica de que a través de los 6 Mhz que explotan los concesionarios, puedan incorporar otras señales de televisión abierta para ofrecer hasta seis señales con programación distinta.” Calleja aclara, que el esquema en que continuamos trabajando agudiza la ya escandalosa concentración en la TV abierta, y vulnera la rectoría del Estado en la administración del espectro, avanza discrecionalmente en la transición a la Televisión Digital Terrestre (TDT) sin la existencia de una política pública, no resuelve la controversia constitucional ante la SCJN y cancela la posibilidad de competencia en el mercado televisivo. Por si fuera poco, la autoridad no previó una contraprestación al Estado por la multiprogramación, a pesar de que las televisoras están explotando comercialmente un bien del dominio de la nación, el espacio radioeléctrico. Para concluir la activista y también comunicadora, expuso que “El modelo de Televisión TDT contempla audiencias específicas, nichos de mercado, televidentes con mayor poder adquisitivo (por el simple hecho de poseer un receptor digital) e interactividad, lo cual resulta mucho más atractivo para los anunciantes. Aunque sigue basado en la publicidad, el modelo de negocios se transforma porque la TDT incorpora video bajo demanda, juegos interactivos, compras electrónicas, datos complementarios a una velocidad de 20 Mbps, etcétera”. |