Comunicación y Sociedad I Cómo ganar amigos e influir en las personas, El arte de no amargarse en la vida, … son algunos libros de autoayuda que encabezan las listas de los best-sellers. En Jujuy, Argentina se tomó una muestra acerca de que si los libros de autoayuda llegan a los lectores o los lectores llegan a los libros de autoayuda. Escenas de Lectura e Industria Cultural: el Caso de los Libros de Autoayuda, de la Revista de Comunicación y Sociedad Núm. 19 (Enero-Junio 2013) de la Universidad de Guadalajara nos ayuda a comprender acerca de la compra de estos libros basándose en teóricos como Adorno, Horkheimer y Littau. La autora,Vanina Canavire, propone un análisis profundo que incluye las estrategias de producción y las prácticas de recepción de los lectores. Ahora bien, ¿quién no ha visto los bienes materiales que consiguió una persona cuando migro a otro país? Ello nos presenta como la persuasión (interpersonal y mediática) hacen que los jóvenes migren. En la cultura de la migración por parte de las comunidades de expulsión migratoria aparece la persuasión, que tiene el joven migrante, por conseguir “El Sueño Americano”, pero también existen factores (económicos, sociales y culturales).
El estudio que hizo Victoria Martín, fue cualitativo con personas entre los 14 años y los 18 años. Se obtuvieron dos resultados: el primero destaca la retroalimentación que se tiene con familiares por lo cual deducen que los individuos que emigraron consiguieron sus bienes a través de la migración. En el punto negativo consideran a la migración peligrosa en su cruce por la frontera y las travesías que se tienen que vivir. La teoría que propone la investigadora es que se debe profundizar la estructura y contenido de las narrativas, su jerarquización y las particularidades de los jóvenes que son potencialmente migrantes.
En esta misma edición de la Revista Comunicación y Sociedad, nos presenta otro estudio acerca del Multiculturalismo, televisión infantil y violencia cultural; por: Carlos Portales y Alejandro Fielbaum. Sustentado por teóricos de enfoque estructuralista, como: Barthes, Bourdieu, Hall, Sartori, Van Dijk, entre otros. El resultado es negativo al evaluar la perspectiva multicultural que pues sólo refuerza los estereotipos sin la intención de respetar su diversidad ni su cuestionamiento. Los autores concluyen que se debe optar por la observación de los estereotipos en los dibujos animados. (Raúl Aguilar Popoca)
Todos somos el sexto lector de El Santo Oficio  ¿Quién inventó a quién? En el mundo periodístico nacional corren rumores de que José Luis Martínez S. es una creación alquimista de un monje irreverente, irredento y lúdico. Alquimia pura surgida de un monasterio, o redacción periodística a medio camino de la vieja y nueva guardia, vigente todo el tiempo. Todos sabemos que el “Cartujo” imagina que escribe para cinco lectores a quienes visualiza en torno de una mesa frente a una amable fogata. Sin embargo, y para sorpresa del monje, muchos más de cinco se asoman cada semana a la columna de El Santo Oficio. Confieso que lo he leído de manera intermitente desde hace dos décadas por lo que ahora me congratulo de que el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), a través de la colección Periodismo Cultural, presente el libro “El Santo Oficio Periodismo, literatura y cultura popular”. Martínez S. deja vivir en plena libertad un alter ego oscuro que prefiere el silencio y que rehúye de los reflectores, aunque eso sí, ha sido constante desde hace 26 años en una travesía que inició en el periódico Ovaciones y que ahora circula por Milenio Semanal: “la mayoría son apuntes, impresiones, comentarios al vuelo de asuntos coyunturales, un muestrario de intereses y obsesiones. Una de ellas, el gusto por la anécdota", señala el autor. Precisamente en la anécdota encontramos una veta de sabor chispeante, de curiosidad permanente y de humor destilado al mejor estilo de un monje que lo mismo escribe de Corín Tellado, albures, Jorge Luis Borges, Fernando Benítez, Frank Sinatra o de una flor exótica, “la diva inmarcesible: Marilyn Monroe”. En este libro no se reúnen todas las columnas, sí una selección bien distribuida en tres universos con fronteras difusas: periodismo, literatura y cultura popular. El Santo Oficio, dicho sea de paso, nada tiene que ver con una visión autoritaria ni de cacería de brujas, es una referencia a la santidad (laica) con la que el “Cartujo” asume el periodismo, como un ejercicio para dejar constancia de aquello que le rodea y le interesa. José Luis comparte en esta antología un andar que no pinta rayas entre géneros: los combina, y los reinventa en un estilo único, acaso producto de la alquimia de un cofrade del idioma. Así, desde otra esquina, más allá de sus fieles cinco lectores podríamos decir a la manera del futbol, que los otros lectores, somos el lector número seis. (Mauricio Coronel Guzmán)
La decena trágica 100 años después. Leer sobre Martín Luis Guzmán, es acercarse a un personaje de libros, al periodista, reportero eterno, testigo narrador de las transformaciones que experimentó México durante el siglo XX. Aspectos que la Dra. Bertha Hernández revisa en el libro La trinchera del tiempo. Martín Luis Guzmán y el libro de texto gratuito en el Semanario de la Vida y la Verdad; editado por la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (CONALITEG).
A lo largo de cinco capítulos se brinda un panorama didáctico sobre la prolífica labor de quien fuera fundador y primer director de la CONALITEG, autor de las novelas, La Sombra del Caudillo, El Águila y la Serpiente. La autora defie al escritor como un “hombre de acción”, lector admirable de la condición humana, y afirma "si es cierto que el trabajo periodístico ofrece el privilegio de ver y escuchar cosas que los mortales comunes no creeríamos”; en este texto donde se revaloriza el quehacer periodístico de Martín Luis Guzmán, además de rescatar su memoria y def ender su peso sociocultural.
La revisión cuenta con imágenes de la revista Tiempo, semanario de la vida y la verdad, una de las publicaciones periodísticas más longevas de México (1942-1995), y El Mundo, ambas publicaciones reflejan la biografía de quien fuera su director gerente, personaje indispensable para comprender los vínculos entre el poder y la prensa durante el siglo XX. Difusor de las memorias de Pancho Villa, informador que impulsa a reflexionar sobre el papel del Estado con respecto a la educación, en particular sobre los libros de texto gratuito, como herramienta de aprendizaje para estudios y tareas, junto con los maestros y la escuela. Sintetizado en lo que subraya la doctora Hernández, “el día de su muerte en 1976, Adelina Zendejas escribiría en las páginas de Excélsior que, con Guzmán ‘aprendió a escribir todo en tres líneas’, enseñanza que, aún en el siglo XXI resulta valiosísima, para cualquier reportero”. (Guillermo Rivera Escamilla)
Propuestas para combatir la obesidad En 2008 el costo de la obesidad en México se calculó en 67 mil millones de pesos, y se estima que para 2017, dicha cantidad fluctúe entre 78 y cien mil millones de pesos de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública. Ante la urgencia porque se tomen a tiempo las medidas necesarias para evitar un posible colapso en el sistema de salud mexicano; integrantes de la comunidad médica, representantes de organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil, se pronunciaron por abordar el problema desde un ángulo multidisciplinario, con una estrategia nacional multisectorial e incluyente, en la que participen los diferentes niveles de gobierno, la academia, la industria, los medios de información y la sociedad civil. En el libro: Obesidad en México recomendaciones para una política de Estado”editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, la Academia Nacional de Medicina y el Instituto Nacional de Salud Pública, se establecen directrices para hacer frente a la epidemia de obesidad en nuestro país. Destacan las enfocadas a regular la publicidad de alimentos con altos niveles de glucosa para promover un ambiente más saludable. Este planteamiento coincide con el reclamo que han hecho organizaciones como Alianza por la Salud Alimentaria y El Poder del Consumidor, que aluden a las prácticas de las industrias alimenticias que omiten recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los demás capítulos de la investigación abordan diferentes aspectos de este problema de salud pública, desde la epidemiología de la enfermedad, pasando por los programas de prevención; hasta los marcos reguladores y una serie de recomendaciones multidisciplinarias para disminuir los índices de obesidad en México. Este libro resulta significativo en el ámbito científico y de la sociedad civil organizada, sus propuestas son referencia para establecer lineamientos de prevención que incluyan la defensa de la salud desde los medios de información. (Raúl Aguilar Popoca)
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