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El engaño de las precampañas; avalado por autoridades electorales

El engaño de las precampañas; avalado por autoridades electorales

Fernando Vargas

 

Desde diciembre de 2017 vemos y escuchamos en la radio y la televisión mensajes de propaganda que nos dicen que José Antonio Meade, por el PRI, y Ricardo Anaya, por el PAN, quieren ocupar la Presidencia del país, y si miramos y escuchamos con detalle esa propaganda, nos dicen discretamente -por decirlo de alguna manera-, que esos mensajes están dirigidos a militantes o integrantes de alguna instancia de esos partidos políticos. Sin embargo, el contenido central de esos mensajes contradice tal imperceptible advertencia, puesto que estos precandidatos dirigen sus mensajes a toda la población, y hacen promoción personalizada, propaganda que va desde banales felicitaciones de año nuevo o navidad, hasta propuestas político electorales, sin que todo ello tenga relación con un proceso de selección de candidatos en la modalidad de precampaña.

La ley electoral define a las precampañas como uno de los métodos político partidista para seleccionar a sus candidatos. Es decir, son procesos internos donde los militantes, sus representantes –e incluso la ciudadanía- pueden optar entre dos o más aspirantes. Pero cuando no hay contienda interna simplemente no da lugar a la precampaña de algún partido político.

 

AMLO

 

Esta regla básica y sencilla de condicionar las precampañas a la existencia de dos o más precandidatos se ha reconocido en interpretaciones de las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación[1], del INE y del TRIFE. Es el caso que para la elección presidencial de 2012 fue ampliamente debatido el tema, incluso el entonces IFE en un acuerdo[2] dio respuesta a Andrés Manuel López Obrador a la pregunta específica: ¿Tiene derecho el precandidato único a que su imagen y nombre propio aparezcan en los spots de los partidos en los tiempos del Estado administrados por el IFE?, a lo que se le respondió que los precandidatos únicos no podían tener acceso a radio y televisión durante la etapa de precampañas.

 

 

 

La autoridad electoral carece de atribuciones para establecer permisos para que en el periodo de precampañas los aspirantes únicos puedan realizar promoción personalizada en aparente interacción con afiliados de los partidos postulantes. Dice el pretendido criterio de interpretación jurisdiccional que los aspirantes únicos gozan, en todo tiempo –dirigido a la etapa de precampaña-, de los derechos fundamentales de libertad de expresión, reunión y asociación

 

 

Antes de esa fecha para la elección del Estado de México de 2011 el TRIFE[3] toleró la mayor parte de la campaña anticipada de Eruviel Ávila Villegas y se limitó a indicar que se le impusiera una sanción al determinar que tan sólo en algún acto, “se llevaron a cabo en lugares públicos a los que la ciudadanía tiene acceso”.

Es en el año de 2015 cuando en el TRIFE se logra imponer con votación de 4 contra 3 la propuesta[4] del Magistrado oficialista Flavio Galván Rivera al permitir la promoción en radio y televisión del precandidato único del PRI a la alcaldía de Guadalajara. Criterio que un mes después se abandona,[5] estableciendo que el precandidato único no puede acceder a la radio y televisión por tratarse de un medio que trasciende a la población en general.

Con esos precedentes, el TRIFE construyó aparentes razones, argumentos falsos con aparienciadeverdad, para permitir a los aspirantes únicos a candidaturas de elección popular, la realización de promoción personal, a partir de pretendidos derechos de libre expresión, reunión y asociación de los aspirantes y más recientemente con el argumento de que la ley no les prohíbe a los aspirantes únicos realizar actos de promoción personal, estableciendo de manera descarada lo que denomina “premisa de permisibilidad” que se recoge en la tesis con el incongruente rubro: PRECANDIDATO ÚNICO. PUEDE INTERACTUAR CON LA MILITANCIA DE SU PARTIDO POLÍTICO, SIEMPRE Y CUANDO NO INCURRA EN ACTOS ANTICIPADOS DE PRECAMPAÑA O CAMPAÑA.

Desde luego que la autoridad electoral carece de atribuciones para establecer permisos para que en el periodo de precampañas los aspirantes únicos puedan realizar promoción personalizada en aparente interacción con afiliados de los partidos postulantes. Dice el pretendido criterio de interpretación jurisdiccional que los aspirantes únicos gozan, en todo tiempo –dirigido a la etapa de precampaña-, de los derechos fundamentales de libertad de expresión, reunión y asociación; pretendiendo con ello obviar por una parte el presupuesto de existencia de la precampaña con la presencia de dos o más precandidatos, y por otra parte, las disposiciones de orden público de temporalidad para la realización de campañas electorales, así como la definición actos de campaña, como la promoción personalizada del candidato y del voto a su favor como de los partidos que los postulan. Reglas de interés público que de modo alguno restringen derechos fundamentales de libertad de expresión, reunión y asociación como se desliza del pretendido criterio jurisprudencial, siendo que los regímenes jurídicos de los derechos fundamentales y del proceso electoral con fines distintos, se complementan sin posibilidad de contravención.

Inclusive, los aspirantes al inscribirse en los procesos de selección de candidatos de manera voluntaria, se sujetan a las reglas del proceso electoral que no limita el ejercicio de los derechos fundamentales aludidos sino que tan sólo fija determinada temporalidad para la realización de actos de campaña como es la promoción personalizada de los candidatos y llamados al voto de los mismos y sus partidos políticos. Es por ello, que también constituye un sofisma los argumentosde que la ley no prohíbe a los aspirantes únicos la realización de actos de promoción personalizada o en general actos de campaña, pretendiendo sustentarse en el principio general del Derecho “donde la ley no distingue no se debe distinguir”, señalando que la legislación no distingue entre precandidatos; candidato electo mediante designación directa o precandidato único; por lo que, señala el TRIFE, todos los precandidatos, tienen, en principio, la posibilidad de aparecer en la prerrogativa del partido político de que se trate.

Además, de lo anterior apenas en el año de 2017, el TRIFE en una lectura de las consideraciones de la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde se estableció la tesis, de que es condición en las precampañas, la existencia de dos o más precandidatos, no se restringe la prerrogativa de los partidos políticos de utilizar el tiempo oficial en radio y televisión para promocionar sus procesos de selección interna de candidatos, y no obstante que reconoce que lo que denomina criterio general que impide a precandidatos únicos realizar actos de precampaña, en un acto de abierta arbitrariedad el TRIFE se abroga el derecho de aplicarlo de manera discrecional, al establecer que: debe aplicarse de conformidad con la naturaleza jurídica y reglas de los procedimientos internos de elección de candidatos de los partidos y coaliciones políticas y atendiendo a las particularidades que rodean a cada caso, a efecto de cumplir con la prohibición apuntada a partir de un análisis integral de cada asunto.

 

 

 

El engaño a la población por parte de candidatos, partidos y de la propia autoridad electoral en el presente proceso electoral, va más allá con propaganda de candidatos como Ricardo Anaya en tiempos del PRD y Movimiento Ciudadano, cuando sólo es precandidato registrado en el PAN; lo mismo ocurre con José Antonio Meade que siendo que al PRI le corresponde la designación del candidato a Presidente de la República, de manera ilegal aparece en tiempos de radio y televisión del llamado Partido Verde y del PANAL, provocando una profunda inequidad en el acceso a la radio y la televisión

 

 

Es decir, institucionaliza la arbitrariedad como criterio para permitir o impedir la promoción de candidatos de los partidos políticos desde la etapa de precampañas, en especial en los tiempos oficiales de la radio y la televisión, que como se evidencia en los precedentes citados tiende a favorecer a los candidatos del oficialismo y perjudicar a los candidatos de oposición.

Es en este contexto, además se construye y permite el tramposo mensaje de que los mensajes de la radio y la televisión sólo se dirigen a simpatizantes o integrantes de órganos partidistas, puesto que como se reconoció en el caso de la campaña anticipada de Eruviel Ávila, se trata propaganda política que trascienden al público en general por la naturaleza de éstos medios de difusión, además que el contenido de los mensajes se dirigen al público en general en una abierta y anticipada campaña electoral.

 

Anaya 

Por si lo anterior fuera poco, el engaño a la población por parte de candidatos, partidos y de la propia autoridad electoral en el presente proceso electoral, va más allá con propaganda de candidatos como Ricardo Anaya en tiempos del PRD y Movimiento Ciudadano, cuando sólo es precandidato registrado en el PAN; lo mismo ocurre con José Antonio Meade que siendo que al PRI le corresponde la designación del candidato a Presidente de la República, de manera ilegal aparece en tiempos de radio y televisión del llamado Partido Verde y del PANAL, provocando una profunda inequidad en el acceso a la radio y la televisión, respecto de Morena, que de manera ingeniosa ante esta feria de amañadas interpretaciones optó por una campaña de mensajes bajo la frase “estaríamos mejor, con ya sabes quién.

 

Meade

Es así que no sólo se desvirtúa la precampaña electoral y la prohibición de realización de campañas anticipadas[6], sino que se desvirtúan a las autoridades electorales y la equidad en el proceso electoral.

  Clic para reproducir, clic en texto para pausar Fernando Vargas   Desde diciembre de 2017 vemos y escuchamos en la radio y la televisión mensajes de propaganda que nos dicen que José Antonio Meade, por el PRI, y Ricardo Anaya, por el PAN, quieren ocupar la Presidencia del país, y si miramos y escuchamos con detalle esa propaganda, nos dicen discretamente -por decirlo de alguna manera-, que esos mensajes están dirigidos a militantes o integrantes de alguna instancia de esos partidos políticos. Sin embargo, el contenido central de esos mensajes contradice tal imperceptible advertencia, puesto que estos precandidatos dirigen sus mensajes a toda la población, y hacen promoción personalizada, propaganda que va desde banales felicitaciones de año nuevo o navidad, hasta propuestas político electorales, sin que todo ello tenga relación con un proceso de selección de candidatos en la modalidad de precampaña. La ley electoral define a las precampañas como uno de los métodos político partidista para seleccionar a sus candidatos. Es decir, son procesos internos donde los militantes, sus representantes –e incluso la ciudadanía- pueden optar entre dos o más aspirantes. Pero cuando no hay contienda interna simplemente no da lugar a la precampaña de algún partido político.     Esta regla básica y sencilla de condicionar las precampañas a la existencia de dos o más precandidatos se ha reconocido en interpretaciones de las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación[1], del INE y del TRIFE. Es el caso que para la elección presidencial de 2012 fue ampliamente debatido el tema, incluso el entonces IFE en un acuerdo[2] dio respuesta a Andrés Manuel López Obrador a la pregunta específica: ¿Tiene derecho el precandidato único a que su imagen y nombre propio aparezcan en los spots de los partidos en los tiempos del Estado administrados por el IFE?, a lo que se le respondió que los precandidatos únicos no podían tener acceso a radio y televisión durante la etapa de precampañas.       La autoridad electoral carece de atribuciones para establecer permisos para que en el periodo de precampañas los aspirantes únicos puedan realizar promoción personalizada en aparente interacción con afiliados de los partidos postulantes. Dice el pretendido criterio de interpretación jurisdiccional que los aspirantes únicos gozan, en todo tiempo –dirigido a la etapa de precampaña-, de los derechos fundamentales de libertad de expresión, reunión y asociación     Antes de esa fecha para la elección del Estado de México de 2011 el TRIFE[3] toleró la mayor parte de la campaña anticipada de Eruviel Ávila Villegas y se limitó a indicar que se le impusiera una sanción al determinar que tan sólo en algún acto, “se llevaron a cabo en lugares públicos a los que la ciudadanía tiene acceso”. Es en el año de 2015 cuando en el TRIFE se logra imponer con votación de 4 contra 3 la propuesta[4] del Magistrado oficialista Flavio Galván Rivera al permitir la promoción en radio y televisión del precandidato único del PRI a la alcaldía de Guadalajara. Criterio que un mes después se abandona,[5] estableciendo que el precandidato único no puede acceder a la radio y televisión por tratarse de un medio que trasciende a la población en general. Con esos precedentes, el TRIFE construyó aparentes razones, argumentos falsos con aparienciadeverdad, para permitir a los aspirantes únicos a candidaturas de elección popular, la realización de promoción personal, a partir de pretendidos derechos de libre expresión, reunión y asociación de los aspirantes y más recientemente con el argumento de que la ley no les prohíbe a los aspirantes únicos realizar actos de promoción personal, estableciendo de manera descarada lo que denomina “premisa de permisibilidad” que se recoge en la tesis con el incongruente rubro: PRECANDIDATO ÚNICO. PUEDE INTERACTUAR CON LA MILITANCIA DE SU PARTIDO POLÍTICO, SIEMPRE Y CUANDO NO INCURRA EN ACTOS ANTICIPADOS DE PRECAMPAÑA O CAMPAÑA. Desde luego que la autoridad electoral carece de atribuciones para establecer permisos para que en el periodo de precampañas los aspirantes únicos puedan realizar promoción personalizada en aparente interacción con afiliados de los partidos postulantes. Dice el pretendido criterio de interpretación jurisdiccional que los aspirantes únicos gozan, en todo tiempo –dirigido a la etapa de precampaña-, de los derechos fundamentales de libertad de expresión, reunión y asociación; pretendiendo con ello obviar por una parte el presupuesto de existencia de la precampaña con la presencia de dos o más precandidatos, y por otra parte, las disposiciones de orden público de temporalidad para la realización de campañas electorales, así como la definición actos de campaña, como la promoción personalizada del candidato y del voto a su favor como de los partidos que los postulan. Reglas de interés público que de modo alguno restringen derechos fundamentales de libertad de expresión, reunión y asociación como se desliza del pretendido criterio jurisprudencial, siendo que los regímenes jurídicos de los derechos fundamentales y del proceso electoral con fines distintos, se complementan sin posibilidad de contravención. Inclusive, los aspirantes al inscribirse en los procesos de selección de candidatos de manera voluntaria, se sujetan a las reglas del proceso electoral que no limita el ejercicio de los derechos fundamentales aludidos sino que tan sólo fija determinada temporalidad para la realización de actos de campaña como es la promoción personalizada de los candidatos y llamados al voto de los mismos y sus partidos políticos. Es por ello, que también constituye un sofisma los argumentosde que la ley no prohíbe a los aspirantes únicos la realización de actos de promoción personalizada o en general actos de campaña, pretendiendo sustentarse en el principio general del Derecho “donde la ley no distingue no se debe distinguir”, señalando que la legislación no distingue entre precandidatos; candidato electo mediante designación directa o precandidato único; por lo que, señala el TRIFE, todos los precandidatos, tienen, en principio, la posibilidad de aparecer en la prerrogativa del partido político de que se trate. Además, de lo anterior apenas en el año de 2017, el TRIFE en una lectura de las consideraciones de la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde se estableció la tesis, de que es condición en las precampañas, la existencia de dos o más precandidatos, no se restringe la prerrogativa de los partidos políticos de utilizar el tiempo oficial en radio y televisión para promocionar sus procesos de selección interna de candidatos, y no obstante que reconoce que lo que denomina criterio general que impide a precandidatos únicos realizar actos de precampaña, en un acto de abierta arbitrariedad el TRIFE se abroga el derecho de aplicarlo de manera discrecional, al establecer que: debe aplicarse de conformidad con la naturaleza jurídica y reglas de los procedimientos internos de elección de candidatos de los partidos y coaliciones políticas y atendiendo a las particularidades que rodean a cada caso, a efecto de cumplir con la prohibición apuntada a partir de un análisis integral de cada asunto.       El engaño a la población por parte de candidatos, partidos y de la propia autoridad electoral en el presente proceso electoral, va más allá con propaganda de candidatos como Ricardo Anaya en tiempos del PRD y Movimiento Ciudadano, cuando sólo es precandidato registrado en el PAN; lo mismo ocurre con José Antonio Meade que siendo que al PRI le corresponde la designación del candidato a Presidente de la República, de manera ilegal aparece en tiempos de radio y televisión del llamado Partido Verde y del PANAL, provocando una profunda inequidad en el acceso a la radio y la televisión     Es decir, institucionaliza la arbitrariedad como criterio para permitir o impedir la promoción de candidatos de los partidos políticos desde la etapa de precampañas, en especial en los tiempos oficiales de la radio y la televisión, que como se evidencia en los precedentes citados tiende a favorecer a los candidatos del oficialismo y perjudicar a los candidatos de oposición. Es en este contexto, además se construye y permite el tramposo mensaje de que los mensajes de la radio y la televisión sólo se dirigen a simpatizantes o integrantes de órganos partidistas, puesto que como se reconoció en el caso de la campaña anticipada de Eruviel Ávila, se trata propaganda política que trascienden al público en general por la naturaleza de éstos medios de difusión, además que el contenido de los mensajes se dirigen al público en general en una abierta y anticipada campaña electoral.     Por si lo anterior fuera poco, el engaño a la población por parte de candidatos, partidos y de la propia autoridad electoral en el presente proceso electoral, va más allá con propaganda de candidatos como Ricardo Anaya en tiempos del PRD y Movimiento Ciudadano, cuando sólo es precandidato registrado en el PAN; lo mismo ocurre con José Antonio Meade que siendo que al PRI le corresponde la designación del candidato a Presidente de la República, de manera ilegal aparece en tiempos de radio y televisión del llamado Partido Verde y del PANAL, provocando una profunda inequidad en el acceso a la radio y la televisión, respecto de Morena, que de manera ingeniosa ante esta feria de amañadas interpretaciones optó por una campaña de mensajes bajo la frase “estaríamos mejor, con ya sabes quién.   Es así que no sólo se desvirtúa la precampaña electoral y la prohibición de realización de campañas anticipadas[6], sino que se desvirtúan a las autoridades electorales y la equidad en el proceso electoral. 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[1] Tesis P./J. 57/2010, bajo el rubro: INSTITUCIONES Y PROCEDIMIENTOS ELECTORALES DEL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA. LOS ARTÍCULOS 216, PÁRRAFO SEGUNDO Y 221, FRACCIÓN IV, PÁRRAFO TERCERO, DE LA LEY RELATIVA, AL CONDICIONAR LAS PRECAMPAÑAS A LA EXISTENCIA DE DOS O MÁS PRECANDIDATOS, NO TRANSGREDEN LOS ARTÍCULOS 41, BASE III, APARTADO B Y 116, FRACCIÓN IV, INCISO I), DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. derivada de la acción de la Acción de inconstitucionalidad 85/2009. En la misma lógica se encuentran las Tesis: P./J. 65/2004 y Tesis: P./J. 1/2004.

[2] CG474/2011 ACUERDO DEL CONSEJO GENERAL DEL INSTITUTO FEDERAL ELECTORAL, POR EL CUAL SE DA RESPUESTA A LA CONSULTA PLANTEADA POR EL CIUDADANO ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, EN ATENCIÓN AL OFICIO REMITIDO POR LA SALA SUPERIOR DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN, EN LA SENTENCIA RECAÍDA AL INCIDENTE DE ACLARACIÓN DE OFICIO EN EL EXPEDIENTE SUP-JRC-0309/2011. Confirmado por el TRIFE en el expediente SUP-RAP-3/2012.

[3] Sentencia del expediente SUP-JRC-169/2011.

[4] Sentencia en el expediente SUP-REP-41/2015.

[5] Sentencia en el expediente SUP-REP-1/2016.

[6] Las autoridades dejan de observar sus propios criterios cono el de la Jurisprudencia 2/2016, bajo el rubro: ACTOS ANTICIPADOS DE CAMPAÑA. LOS CONSTITUYE LA PROPAGANDA DIFUNDIDA DURANTE PRECAMPAÑA CUANDO NO ESTÁ DIRIGIDA A LOS MILITANTES.—

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