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Comunicación y elecciones en 2015

 

Winston Churchill, político británico, conocido por su liderazgo durante la Segunda Guerra Mundial, comentó en alguna ocasión que “el político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. En nuestro país, el próximo 7 de junio de 2015, se disputarán 2 mil 159 cargos de elección popular. Si cada puesto de elección tuviera por lo menos tres candidatos, estaríamos hablando de que habrá más de 6 mil 477 candidatos. Ante este escenario, ¿cuántos actuarán como políticos pragmáticos en campaña? y ¿cuántos pensarán y comunicarán como estadistas? El comportamiento electoral en votaciones intermedias históricamente en nuestro país registra una baja participación electoral, recién las encuestas castigan a toda la clase política mexicana por los actuales problemas de inseguridad, pero aún más por los malos resultados en materia económica, destacando los adversos resultados de la reforma fiscal, entre otros. Las elecciones del próximo año serán lo más cercano a lo que comentó David Lloyd George, primer ministro británico durante la última etapa de la Primera Guerra Mundial, “las elecciones, a veces, son la venganza del ciudadano. La papeleta es un puñal de papel.”

En las elecciones se renovará la totalidad de las 500 curules de la Cámara de Diputados, 9 gubernaturas, 641 diputaciones en 17 entidades, 993 alcaldías en 16 estados y las 16 jefaturas delegaciones en el Distrito Federal. El Instituto Nacional Electoral (INE) instalará un total de 152 mil 512 casillas, de las cuales 90 mil 42 serán en la modalidad de casilla única, pues funcionarán en las entidades donde habrá elecciones concurrentes (federales y estatales).

Es importante destacar la posibilidad de registro de candidatos independientes para competir tanto por las diputaciones federales como en las entidades federativas; y la obligación de los partidos políticos de cumplir la paridad de género en el registro de sus candidatos. El tema de los candidatos independientes en el DF, por mencionar un ejemplo, es una buena noticia para los ciudadanos, quienes cada vez tienen menos confianza en los partidos políticos.

Sin embargo, de acuerdo con los lineamientos, aprobados por el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), las candidaturas bajo esta vía, podrían resultar más viables para una diputación local que para un jefe delegacional, esto debido al número de firmas de apoyo que deben conseguir (2 por ciento de la lista nominal de su delegación o distrito electoral). Otro de los puntos cuestionables es el referente a los financiamientos que tendrán, pues no queda claro si contarán con algún apoyo y si se aplicarán las mismas reglas que para los candidatos que postulen los partidos políticos.

 

¿Qué comunicarán los candidatos?

Una campaña electoral es un complejo proceso de persuasión en distintos niveles, “fundamentalmente dirigida hacia el votante y, en este sentido, todo hecho relativo a la campaña se considera como hecho de comunicación (…) sin embargo, aunque la comunicación en una campaña difícilmente puede definir un resultado, nunca ha existido un buen resultado sin una eficiente comunicación” (Cómo gana una elección, México, FCE, 2006, p.17).  Antes de que se suscitaran los desafortunados acontecimientos en Ayot- zinapa, eran claros los mensajes que intentarían comunicar los partidos políticos. Por ejemplo, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) trataría de persuadir a sus electores con el paquete de reformas legislativas; el Partido Acción Nacional (PAN) hablaría de su oposición a los impuestos; el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se opondría a la reforma energética, y el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), se opondría a todo lo anterior. 

En las últimas semanas los cuestionamientos al gobierno federal se han incrementado, entre crisis de confianza, presuntos actos de corrupción y un mal manejo de comunicación política como lo aceptó Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia: la “estrategia de comunicación no está funcionando (…) No es fácil cambiar las llantas con el coche en marcha (afirma). Pero deja claro que la urgencia en los cambios que pide la opinión pública no va a marcar el rumbo (…) No vamos a sustituir las reformas por actos teatrales con gran impacto, no nos interesa crear ciclos mediáticos de éxito de 72 horas. Vamos a tener paciencia en este ciclo nuevo de reformas. No vamos a ceder aunque la plaza pública pida sangre y espectáculo, ni a saciar el gusto de los articulistas. Serán las instituciones las que nos saquen de la crisis, no las bravuconadas” (El País, 7 de diciembre de 2014).

Con bravuconadas o no ocho de cada 10 mexicanos piensan que el presidente Enrique Peña Nieto no tiene el control de las cosas en el país (encuesta telefónica de El Universal, levantada del 15 al 17 de noviembre). La crisis de confianza no le pega únicamente al Presidente, ya que en la misma encuesta arroja que casi siete de cada 10 mexicanos no votarían por un candidato del PRD en las próximas elecciones.

 

¿Violencia en elecciones?

El INE organizará la votación para los 500 puestos federales y los recientemente electos organismos públicos locales electorales (oples) se encargarán de los comicios para definir los mil 659 cargos locales en disputa; la jornada  se desarrollará bajo el nuevo esquema de  casilla única.

A menos de seis meses de que se lleve a cabo la jornada electoral, hay cierta preocupación por la capacidad de las instituciones para garantizar la seguridad de los ciudadanos que acudan a votar. Este ambiente se advierte en estados como Guerrero, Michoacán y el Estado de México, por los hechos violentos que se han presentado en los últimos meses y donde se ha denunciado una mayor relación entre las autoridades locales con el crimen organizado. Por lo que se mantienen como principal foco de atención de las autoridades federales y electorales. Existe la posibilidad de que el INE atraiga los comicios en Guerrero y Michoacán, ante la falta de gobernabilidad y la incertidumbre general.

 

Acuerdo INE-Segob

Hasta ahora, el proceso se encuentra en la etapa de preparación por parte de la autoridad electoral federal: se fijaron los topes de gasto de precampaña en 224 mil 074.72 pesos; se acordaron los requisitos que deberán cumplir las casas encuestadoras; se instalaron los consejos locales del INE; se firmó un convenio para que la Secretaría de Gobernación (Segob) colabore con la autoridad electoral federal en el monitoreo de medios para dar seguimiento a las campañas; se aprobaron los lineamientos para el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP); se emitieron los lineamientos de asunción, atracción y delegación de cualquiera de los 17 procesos electorales locales; además, se aprobaron los reglamentos de Radio y Televisión, Fiscalización de los Recursos Públicos, que recibirán los partidos y el Reglamento de la Oficialía Electoral, entre otras acciones preparativas.

Las elecciones de 2015 son una oportunidad para manifestar el apoyo y críticas a la clase política a través de las vías institucionales.  La elección será lo más parecido a un plebiscito a todos los partidos, los mexicanos podrán manifestar su apoyo o disgusto a la clase política. En ese momento se podrá medir si realmente el PRD fue el partido político más maltratado en las simpatías del electorado; si el PRI podrá conservar las gubernaturas que tiene hasta ahora, y ganar otras; si la estrategia de bajo perfil del PAN funcionó en número de votos, y si la estrategia de lucrar con la desgracia de las familias de los desaparecidos por parte de AMLO, mejoró sus simpatías.

En el caso de las elecciones locales, el INE aprobó el 30 de septiembre de 2014 la integración de los Organismos Públicos Locales de las 18 entidades federativas que tendrán comicios en 2015. Cada entidad tiene sus propios tiempos, de acuerdo con cada Código Electoral estatal. Las precampañas para las elecciones de gobernador comenzarán desde enero y se extenderán hasta marzo: en Baja California Sur comenzarán la primera semana de enero; Sonora, del 7 de enero al 15 de febrero; Nuevo León, del 10 de enero al 28 de febrero; Querétaro, inician entre el 12 y 15 de febrero; San Luis Potosí, del 15 de noviembre de 2014 hasta el 15 de febrero de 2015; Campeche, 40 días después de que se apruebe el registro interno de precandidatos; Guerrero, de la tercera semana de diciembre a la tercera semana de febrero; Colima, durante los meses de enero y febrero de 2015; y Michoacán, del 1 de enero al 9 de febrero de 2015.

El Universal publicó, el 25 de noviembre, una encuesta de preferencia de voto para elegir a diputados federales. Los resultados fueron favorables para el PRI, ya que obtuvo 30 por ciento de la intención del voto, seguido por el PAN, con 16 por ciento; PRD obtuvo 10 por ciento; PVEM, 6 por ciento; PVEM y Morena, 3 por ciento, respectivamente; en tanto, PT y Nueva Alianza obtuvieron 2 por ciento cada uno, y MC y Partido Humanista, 1 por ciento. Destaca que casi el 30 por ciento sean indecisos.

De acuerdo con esta encuesta, el 41 por ciento de los entrevistados respondió que su voto no tendrá nada que ver con el trabajo de Enrique Peña Nieto, 28 por ciento usará su voto para apoyar el trabajo del Presidente, 25 por ciento lo empleará para rechazarlo y 6 por ciento NS/NC. En las últimas tres elecciones, el nivel de abstencionismo ha crecido más de 50 por ciento en el país, por lo que el principal reto de los partidos y las autoridades electorales es persuadir a los ciudadanos para que voten.

En la encuesta del 10 de diciembre, el mayor costo político de los casos Ayotzinapa y “Casa Blanca” lo está pagando el partido del presidente Enrique Peña, cuya intención de voto efectiva cayó 10 puntos. El PRD también paga parte de la factura, al perder tres puntos  en el último cuatrimestre. Estos porcentajes son efectivos, sin considerar un 26 por ciento que dio las siguientes opciones: voto nulo (6 por ciento), ninguno (7 por ciento) y no contestó (13 por ciento) (Reforma, encuesta nacional en vivienda realizada del 20 al 23 de noviembre de 2014).

Más allá de que la salida de Cuauhtémoc Cárdenas haya debilitado al PRD, la participación de Morena en estas elecciones hará que este partido pierda electores en algunos territorios del DF, por lo cual la división de la izquierda es la verdadera causa de su debilitamiento. El Partido Humanista y Encuentro Social, es probable que no mantengan su registro al no alcanzar los votos correspondientes. El PAN tiene la oportunidad de convertirse en la segunda fuerza en la Cámara de Diputados, si logra capitalizar el descontento de muchos empresarios por la Reforma Fiscal. El futuro del PRI dependerá de considerar la posibilidad de bajar impuestos, pero si no lo hiciera, su mejor aliado es la izquierda dividida y la poca participación en las elecciones, ya que esos factores le darán nuevamente la mayoría relativa, y no absoluta, al PRI en la Cámara de Diputados.

En las elecciones a gobernadores veremos un voto diferenciado a los resultados de la Cámara Baja, los resultados dependerán de qué candidatos elijan los partidos. El PRI tratará de mantener las gubernaturas de Campeche, Colima, Michoacán, Nuevo León, Querétaro y San Luis Potosí. El PAN busca seguir gobernando en Baja California Sur y Sonora, pero también reconquistar entidades como San Luis Potosí, Nuevo León y Querétaro. El PRD sólo gobierna Guerrero, por lo que además de enfocar sus esfuerzos en esa entidad, uno de sus bastiones, apuesta por recuperar Michoacán. El Distrito Federal será epicentro de disputas electorales. PRI y PAN buscan quitarle al PRD la mayoría legislativa y en las delegaciones.

Las elecciones de 2015 son una oportunidad para manifestar el apoyo y críticas a la clase política a través de las vías institucionales.  La elección será lo más parecido a un plebiscito a todos los partidos, los mexicanos podrán manifestar su apoyo o disgusto a la clase política. En ese momento se podrá medir si realmente el PRD fue el partido político más maltratado en las simpatías del electorado; si el PRI podrá conservar las gubernaturas que tiene hasta ahora, y ganar otras; si la estrategia de bajo perfil del PAN funcionó en número de votos, y si la estrategia de lucrar con la desgracia de las familias de los desaparecidos por parte de AMLO, mejoró sus simpatías.

 

 

@gersonmecalco

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* Académico de la FCPyS-UNAM y el Colegio de Consultores en Imagen Pública.